Consejos para ahorrar al reservar en un hotel. |
| Fecha de Adición: July 03, 2009 05:55:49 AM |
| Autor: María Victoria Rodríguez, Yo llego a fin de mes |
| Categoría: Alojamiento |
Uno de los temas fundamentales a considerar cuando estamos pensando en salir de viaje, es el alojamiento. Una buena elección puede contribuir a que la experiencia sea placentera, pero si nos equivocamos en la selección, puede convertirse en el peor de los recuerdos. Pongamos por ejemplo que estamos buscando alojamiento para un par de amigos y para una familia tipo con 2 hijos menores. La ubicación de un hotel puede determinar una tarifa más alta, ya que por lo general los que se encuentran ubicados más céntricamente hacen valer su localización. En caso de querer alojarnos en pleno centro deberemos agregar unos euros al presupuesto o bajar nuestras aspiraciones medidas en estrellas. Alojarse en un hotel muy céntrico tiene por ventajas que la gran mayoría de los atractivos nos quedarán a tiro de piedra. Por lo general los cascos históricos, las zonas turísticamente más relevantes y las atracciones de ocio se encuentran en el centro de las ciudades. Sería tal vez ideal para nuestro par de amigos que buscan alojamiento. Sin embargo, el acceso al centro suele ser dificultoso cuando viajamos en nuestro coche, como es frecuente en el caso de los viajes de grupos familiares. En caso de optar por alojarnos allí, deberemos asegurarnos contar con un garaje del mismo hotel o con convenio, aunque este costo extra deberemos sumarlo a la factura de alojamiento porque no suele estar incluido en las tarifas hoteleras. Por otro lado, las principales terminales de transporte suelen estar bien conectadas tanto con el centro como con las áreas un poco más alejadas, por lo que llegar al hotel desde el aeropuerto o la estación de trenes, no es una complicación. Además, al usar el transporte público para trasladarnos al centro de la ciudad, contribuiremos a evitar más atascos, ahorraremos combustible y emisiones, y veremos la ciudad con otra óptica, compartiendo además una nueva experiencia con la familia o los amigos.
Al momento de realizar la reserva de alojamiento es bueno saber que no siempre es obligatorio tomar dos habitaciones para cuatro personas. En el caso de nuestra familia de turistas, si los hijos son menores debemos saber que muchas cadenas hoteleras permiten alojar uno y hasta 2 niños en la misma habitación de los padres. En otros casos, reservando una habitación triple y solicitando una cama supletoria, seguiremos pagando menos que al tomar dos cuartos dobles. Y si optamos por alojarnos en los llamados apartamentos turísticos, consultemos siempre si tienen unidades con suficiente espacio para todos. Tal vez no en un estudio, pero sí en un apartamento con un cuarto y con espacio suficiente en el salón para que duerman los niños, o alguno de nuestros acompañantes. Otro tema a considerar de antemano, es el tema de las comidas. Si nos vamos de paseo a una ciudad, es poco probable que encontremos hoteles con el sistema todo incluido que suele encontrarse en los lugares de playa. Por otro lado, muchos hoteles urbanos no incluyen el desayuno dentro de la tarifa básica por lo que si no lo sabemos antes de llegar, tendremos una factura más abultada de lo que esperábamos a la salida. Consultemos siempre y elijamos hoteles que incluyan el desayuno en la tarifa, especialmente si viajamos en familia. De todas formas, no estará de más saber cuánto cobran y qué tipo de desayuno ofrecen. Tal como hablamos la semana pasada, la época del viaje puede influir en la tarifa de hotel vigente al momento de alojarnos. Nuestro consejo es tratar de evitar las fechas de mayor concentración de turistas. Pero si lo que estamos buscando es estar en un lugar justo el día en que todo el mundo quiere también estar allí (digamos, por ejemplo, para San Fermín en Pamplona o para las Fallas en Valencia) la única forma de bajar un poco la factura será buscar alojarnos a bastante distancia de la ciudad, además de prever el viaje con mucha antelación y reservar con tiempo. Debemos saber que en los hoteles de las principales ciudades hay un flujo de viajeros que entran y salen a lo largo de todo el año. Sin embargo, estos hoteles suelen tener mayor demanda de lunes a jueves ya que sus huéspedes están allí generalmente de paso por negocios o trabajo. Si consultamos, encontraremos muchos hoteles que tienen ofertas especiales más bajas para alojarse allí durante los fines de semana. Por último, no dejemos de lado los llamados paquetes. Los operadores turísticos organizan excelentes programas en los que se incluyen servicios conjuntos, como transporte y hotel. RENFE y algunas empresas aéreas suelen ofrecer promociones en las que se obtienen muy buenas tarifas de alojamiento ligadas a la compra de billetes, y en otros casos nos llevaremos algún servicio gratis (entradas para un espectáculo, alguna comida o excursión) por el hecho de reservar un paquete. Como siempre decimos desde aquí, no nos quedemos con la primera opción, estudiemos el calendario para elegir el mejor momento para viajar y consultemos antes de reservar. |